Derechos de autor del TFG: de quién es tu trabajo y qué puedes hacer con él
Actualizado el 6 de julio de 2026 · Equipo de TrabajosFinDeGrado.es
¿De quién es el TFG: suyo, del tutor o de la universidad? ¿Pueden publicarlo sin permiso? ¿Puede usted convertirlo en artículo, en libro o en negocio? Las respuestas están en la Ley de Propiedad Intelectual y en la normativa de su universidad — y conviene conocerlas antes de firmar el depósito.
El autor es usted (con matices)
Como regla general, los derechos de autor del TFG pertenecen al estudiante que lo elaboró: es una obra original y usted es su autor a efectos de la Ley de Propiedad Intelectual. Eso incluye los derechos morales (que son irrenunciables: reconocimiento de autoría e integridad de la obra) y los patrimoniales (reproducción, distribución, comunicación pública).
Los matices habituales:
- El tutor no es coautor por el hecho de tutorizar: orientar no es crear. Solo habría coautoría con aportaciones creativas sustanciales al texto, algo excepcional en un TFG.
- Trabajos vinculados a proyectos de investigación o empresas (datos cedidos, prácticas, cátedras): puede haber acuerdos de confidencialidad o cesión que condicionen el uso. Léalos antes de firmar.
- Resultados patentables: si su TFG técnico contiene una invención, la normativa de patentes de la universidad puede entrar en juego — consúltelo antes de que el depósito público destruya la novedad.
Qué puede hacer la universidad con su TFG
La universidad suele exigir, como condición del depósito, una licencia de uso no exclusiva: derecho a archivar el trabajo y, en muchos casos, a difundirlo en su repositorio institucional en acceso abierto. Puntos que conviene saber:
- Es una licencia, no una cesión: usted sigue siendo el titular.
- Muchas universidades permiten oponerse a la publicación o pedir un embargo temporal (6-24 meses), útil si planea publicar un artículo o proteger resultados.
- El depósito suele hacerse con licencias Creative Commons — fíjese en cuál marca, porque condiciona lo que terceros pueden hacer con su texto.
Qué puede hacer usted con su TFG después
- Publicarlo como artículo: sí, es la evolución natural de un buen TFG (nuestro servicio de artículo científico hace justo ese salto). Ojo: si el TFG ya está en abierto en el repositorio, algunas revistas lo consideran "publicación previa" — otro motivo para valorar el embargo.
- Usarlo como portfolio en entrevistas y posgrados.
- Reutilizar partes en el TFM o la tesis, citándose a sí mismo — el autoplagio no declarado también lo detectan los antiplagios.
El plagio: la otra cara de los derechos de autor
Los derechos de autor también son los de los demás: citar mal o parafrasear demasiado cerca vulnera derechos ajenos y activa los detectores. Las reglas completas están en cómo citar un TFG y, si quiere comprobar su trabajo antes que su tribunal, en la auditoría antiplagio privada.
Preguntas frecuentes
¿De quién son los derechos de autor de un TFG?
Del estudiante que lo elaboró: es el autor a efectos de la Ley de Propiedad Intelectual, con derechos morales irrenunciables y derechos patrimoniales. La universidad suele obtener solo una licencia no exclusiva para archivarlo y difundirlo.
¿Puede la universidad publicar mi TFG sin mi permiso?
Necesita su autorización, que habitualmente se firma en el momento del depósito. En muchas universidades puede oponerse a la difusión en abierto o solicitar un embargo temporal; revise el formulario antes de firmarlo.
¿El tutor es coautor de mi TFG?
No por tutorizar: la orientación académica no genera coautoría. Solo la habría con aportaciones creativas sustanciales al texto, algo excepcional. Sí es elegante (y costumbre) agradecérselo en los agradecimientos.
¿Puedo publicar mi TFG como artículo científico?
Sí, adaptándolo al formato de revista. Tenga en cuenta que si el TFG ya está en acceso abierto en el repositorio, algunas revistas lo consideran publicación previa: valore pedir embargo en el depósito si tiene ese plan.
